Oda al escote


Hermoso triángulo que por tu pecho veo,
que muestra una pizca de la gloria de adentro,
sagrada abertura venida del cielo,
de Afrodita, sus frutas ver da el deseo.

Quién puede negar escote bendito,
que eres quien separa al joven del niño,
pues tu ventana abre un mundo nuevo
de sensaciones y sentimientos buenos.

No solo despiertas pasión en efebos,
también en mujeres y algunas con celos,
y hombres adultos que miran atentos
al escote sagrado, ventana de senos.

Por estos versos no me sonrojo,
aunque algunos los vean con enojo,
pues el escote es el antojo
del derecho que ellas ganaron con arrojo.

Por eso escote divino,
sé como siempre gran adivino,
que muestras frugal el tesoro exquisito
de los cielos y el infinito.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s