A la madre



Cual parásito crecí en tu vientre,
a punta de pepinos dulces helados,
cual alien me sacaron gritando,
te abrieron por mi flojera de salir,
de lloriqueo en lloriqueo tus noches en vela,
de chillidos en chillidos tus noches al llegar de trabajar,
con tus ojos cansados me amamantabas,
y tus senos, del hambre, desinflaba,
años han pasado y sigo siendo tu hijo,
sacándote canas verdes, blancas, de todo el arco iris,
y sigues ahí, conmigo, a pesar de todo,
con dolores, alegrías, desencuentros y regaños,
por eso ahora te regalo,
este poema y un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s