La soldado


La soldado llegó a su casa,
su esposo la abrazó,
sus hijos lloraron,
todo era felicidad,
¿valió la pena luchar?

En las noches,
la soldado mira a sus hijos dormir,
a su esposo ver televisión,
a ella mirándose al espejo,
¿valió la pena luchar?

Se mira en el espejo,
y no se reconoce,
no reconoce nada,
solo lo que añoraba,
¿valió la pena luchar?

La vida continua,
ella se adapta,
todo cambia,
no le gusta, pero que más da,
así es la vida,
simplemente,
¿valió la pena luchar?

Vivir en un edificio I


Vivir en un edificio,
solo es para los valientes,
ya que viven unos entes,
que lo hacen un maleficio
pues algunos son de oficio
martillantes de metal,
que hacen un gran ruido tal
que ni deja conversar
mucho menos escuchar,
y ese tan solo es un mal.

También hay so actores porno,
siempre en las noches se agitan,
con todas sus fuerzas gritan,
sin importar si hay bochorno.
Y cambiando el tema, el horno,
ese bendito aparato
el que algunos siempre queman;
que huele como que creman
muchas medias y un zapato,
¡y eso ni lo come un gato!