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Problemas en la traducción: Los nombres propios V


Problemas de las soluciones:

Como todo traductor sabe, la traducción es un verdadero dolor de cabeza muchas veces, y en este caso no se queda atrás. Ninguna de las tres soluciones es perfecta por tanto de cualquiera de las tres alternativas que se elija puede haber problemas. Los problemas que se pueden dar son los siguientes:

  • Idea tergiversada: este problema afecta a la ADAPTACIÓN. Básicamente consiste cuando hay un intento poco exitoso de lograr que la simbología y/o la intencionalidad sean conservadas, dando a trasmitir algo totalmente diferente a la idea original del autor.
  • Idea tergiversada visual: en este caso hay un referente visual, el cual el traductor debe obviar para que la ADAPTACIÓN tenga sentido. Un caso particular es que señala Nord en “Alicia en el país de las Maravillas” (señalar que trabajo es)
  • Idea   cambiada: También afecta a la ADAPTACIÓN. Intencionalmente se cambia la simbología y/o intencionalidad que, si bien, pueden ser similares a los originales o totalmente diferentes, siempre y cuando tenga coherencia con toda la obra . Al no poder lograr una adaptación coherente se recurre a este recurso. El problema radica en que muchas veces el cambio logra tener coherencia en una determinada parte, pero en otra carece totalmente de sentido, llegando a ser prácticamente una idea tergiversada. La diferencia primordial entre ambas es que mientras una es un error por parte del traductor, esta se hace adrede.
  • Idea ausente: Este problema afecta a la SUSTITUCIÓN.  Al no darle importancia a los dos primeros factores fundamentales, la idea del autor no va a ser mal entendida o cambiada, simplemente no va a existir. Por tanto se puede hablar de una perdida de la idea.
  • Idea congelada: Este problema afecta a TRANSFERENCIA. Al dejar el nombre o el título sin ningún cambio, el sentido y la intencionalidad están presentes pero no de una manera explícita para la lengua meta. Esta congelada, lista para que el P.O que busque la información en otras fuentes (Internet por ejemplo)y, recién en ese momento, pueda entender la idea.
  • Idea echa: Este es un caso curioso que afecta a TRANSFERENCIA donde el problema es una infracorreción del término. Se quiso mantener el termino inalterado, pero por un error de tipeo o de doblaje la transforma en una SUSTITUCIÓN. Por lo tanto se podría decir que no está hecha, está echa.
  • Idea muerta: Afecta a la ELIMINACIÓN. Al haber eliminado el nombre (y por ende el personaje), la idea la que hacía referencia, se pierde completamente. La diferencia entre esta Idea e Idea congelada es que mientras en la segunda la idea puede ser rescatada por el lector que tenga ciertos conocimientos, en esta Idea esto no es posible por la eliminación total.
  • Idea pseudo-homónima: Afectaría a la NEUTRALIZACIÓN y TRANSPOSICIÓN. En este caso, al cambiar el nombre, el lector puede suponer que se trata de otra persona, produciendo un error de sentido.

Problemas en la traducción: Los nombres propios IV


En la problemática de los nombres propios, hay 6 soluciones  las cuales son:

  1. Adaptación: es cuando se decide “traducir” un nombre cuyo significado tiene relevancia dentro de la trama. El nombre adaptado debe poseer igual o parecido significado para que la relevancia no se ve alterada y de esta manera pueda entenderse mejor el contexto. El resultado debe ser lo más parecido que permita la lengua meta a la lengua origen.

Si bien uno debe revisar todos los factores fundamentales, los más importantes para la adaptación serian:

Simbología + Intencionalidad + P.O+ Imposibilidad + Familiaridad

Sonoridad se ha dejado de lado ya que al momento de adaptarlo a la L.M. con la Familiaridad se busca que la el termino sea entendible por toda esa comunidad lingüística.

  • Transferencia: la acción acá es dejar el nombre original tal y como estaba, algunas veces porque no es necesario hacer algo, otras por la imposibilidad de adaptarlo, y otras porque es necesario el exotismo. En el caso de estos dos últimos, si es necesaria una explicación del nombre, se podría introducir una adición.
  1. Adición: algunas veces, el traductor se encuentra frente a una imposibilidad, por lo que opta por una adición. La adición no es otra cosa que un inciso o explicación de lo que significa el nombre dentro del texto. Esta adición tiene  múltiples formas de acuerdo al medio (oral o escrito) pero en ambos es posible su adecuación dentro del texto traducido dependiendo mucho de la habilidad del traductor.

Aquí serian:

               P.O. + Imposibilidad + Simbología + Intencionalidad

En este caso se deja de lado la sonoridad ya que al dejar el nombre original, el traductor  sabe que el P.O. es capaz de no afectarse o alterarse por sonidos homófonos o parecidos. Familiaridad también se deja de lado puesto que al estar en la L.O. no importa si hay cacofonía o sonidos no comunes en la lengua meta.

  • Transposición: la transposición se efectúa cuando ya hay un nombre establecido en la lengua meta para determinados nombres (antropónimos, topónimos, etc) . Ejemplos: Juan Pablo II por  Ioannes Paulus II (lat.);  Guillermo Tell (es.) por Wilhelm Tell (de.); Saladino (es.) por  Salāh ad-Dīn (ar.<?>)

    Aquí intervienen:
               P.O +  Sonoridad + Familiaridad
  • Naturalización: cuando el nombre original no se adapta el sentido, sino que se naturaliza de tal manera que tenga características morfológica y fonológica de la lengua meta, para que sea fácil de pronunciar por un hablante de esta. Ejemplos son: Alicia (es.) por Alice (en.) ; Ana María (es) por Anne Marie; Carlos Marx (es.) por Karl Marx[1], etc.

    Aquí intervienen:
               P.O +  Sonoridad + Familiaridad

    A diferencia de sustitución, la razón del cambio es debido a que se desea hacer mas familiar el nombre a la L.M.

  • Sustitución: Aquí el nombre es cambiado sin importar el significado o la relevancia, la acción se debe o bien a algún problema con el nombre o si no al capricho del traductor o del cliente de este. Ejemplos claros de esto es cambiar “Fred” por “Pedro” o “Barney” por “Pablo”.

En esta solución, los factores los que más intervendrían serian:

               P.O. + Imposibilidad + Sonoridad + Familiaridad

 Simbología e Intencionalidad se dejan de lado puesto que con la Sustitución lo que se busca es alejarse de la conexión que se puede tener con la lengua origen (L.O.) y con la idea original del autor.

  • Eliminación: Como su nombre lo indica en esta operación se eliminaría el nombre. La razón de la eliminación, se puede deber a diversos factores entre los cuales está la poca importancia que puede tener el nombre, de tal manera que no afectaría en absoluto el sentido general del texto.

[1]  En el caso de Marx, sería una Naturalización y no una Transposición puesto que en el ambiente de la L.M siente “natural” cualquiera de las dos formas.

Problemas en la traducción: Los nombres propios III


Por cada adaptación de un nombre, el traductor tiene que enfrentarse a varios problemas que dificultan el proceso de selección de la solución adecuada. Para facilitar la labor, el traductor siempre  debe tener en cuenta los factores fundamentales al momento de realizar alguna acción. Estos factores son siete: Simbología, Intencionalidad, Sonoridad, Familiaridad, Público Objetivo, Imposibilidad y Objetividad.

Los factores fundamentales:

  1. Público Objetivo (P.O):

    Antes de hallar la mejor solución para el problema de los nombres, lo importante es saber  hacia quién va dirigido. En este sentido hay tres aspectos que debemos  observar:
  2. Edad:   No es lo mismo un libro para adultos que uno para niños de cinco años. El nivel de conocimientos es mayor en u adulto, así que, por los mismos conocimientos adquiridos, este puede entender mejor la simbología e intencionalidad sin necesidad de trastocar el nombre original. En cambio un niño no va a poder hacer la conexión tan fácilmente.  En conclusión: La edad determinara la mejor solución.
  3. Sociedad: De igual manera hay que tener mucho cuidado al momento de observar el público objetivo de un determinado lugar. También ver a que estrato social va dirigido, y que tan conservador es la sociedad de la lengua meta respecto a la de la lengua origen.

También es importante entender y conocer la psicología del pueblo, su historia y sus conflictos con otros países. Respecto al último punto hay que tener sumo cuidado, por ejemplo: si entre una sociedad de la L.O y otra de la L.M hay una disputa sobre una región en particular, hay que saber elegir correctamente el nombre a utilizar.

  • Tiempo:  El termino adecuado muchas veces es impuesto por la moda del momento, por eso el cómo nombrar algo, puede depender mucho justamente de ese tipo de moda.
  • Simbología :

Hay que destruir ese pensamiento que el nombre solo designa. El nombre también es capaz de significar, porque tienen son un símbolo. Muchas veces los nombres son dados a los personajes principales o secundarios  específicamente para explotar ese símbolo, y mientras más importante sea el símbolo en el texto, mayor razón para pensar en traducirlo, especialmente si el nombre es un caractónimo.

Un caractónimo es un nombre propio que es dado ex profeso con la intención de mostrar una característica (sea física o psicológica) de quien lo posee. Los caractónimos se encuentran son parte importante de los nombres ficticios (luego lo analizaremos con más detalle).

  • Intencionalidad:

No solo es importante el significado del nombre, sino también el para qué se necesita el símbolo. Mientras más importante sea para la trama o para poder entender al personaje mayor la necesidad de una adaptación correcta.

  • Conocimiento:

Otro factor muy importante tiene que ver con cuestiones del mismo ámbito de la traducción y el traductor. Es necesario diferenciar los dos tipos que hay: el conocimiento endógeno y el exógeno.

Exógeno: Hay que ver si aquel nombre ya tiene una “traducción” previa, entender el porqué el primer (o más) traductor operó de esa forma con el nombre.

Endógeno: Es importante que el traductor tenga creatividad para poder trabajar en el proceso  de  adaptación del nombre; también es importante saber si tiene experiencias previas, y si tiene conocimientos suficientemente claros del tipo de texto a traducir (literatura, comics, medios audiovisuales, etc.).

  • Sonoridad:

Este ya no trata del nombre en sí, sino de cómo puede ser tratado el nombre por la lengua meta en el caso de dejarlo tal y como es. Muchas veces la lengua origen y la lengua meta tienen palabras homófonas pero cuyos significados pueden ser totalmente diferentes e incluso mal visto, un ejemplo emblemático: El Mitsubishi Pajero tuvo que cambiar su nombre por el de Montero por la connotación sexual que implicaba el nombre original en la L.M. Como se darán cuenta en muchos casos no se hablaría de traducción sino de cambio de nombre.

  • Familiaridad:

Hay que pensar en cómo se va a adaptarlo. El nombre debe respetar la simbología original y también la intencionalidad, pero se ve en la dificultad de tener que hacer que el nombre sea aceptado por la comunidad específica de la L.M a la que va dirigido el texto (el público objetivo).

También se puede dar el caso de que el nombre en la L.M deba sonar no familiar, por el ambiente donde se encuentra el personaje. No es lo mismo que un inglés se llame Charles a que se llame Carlos, o a que un Musashi japonés en la traducción le llamen Juan Alberto; por el mismo ambiente donde se desenvuelve la historia el nombre se debe quedar tal cual. A eso se le llama exotismo.

  • Imposibilidad:

Se dice que no hay nada imposible de traducir, solo diferentes maneras de expresarlo. Eso es cierto, pero ¿qué pasa cuando el mensaje está encapsulado en una sola palabra y debe ser transformado en, igualmente, una sola palabra? Pues ahí se puede hablar de una imposibilidad: no es imposible traducirlo, pero sí lo es en una sola palabra.

Una vez que ya se estableció el Público Objetivo y  establecida la importancia de la Simbología, la Intencionalidad y el Conocimiento, como estos son los primeros que siempre hay que analizar serian los factores fundamentales primarios. Los restantes serian los secundarios ya que se pueden analizar en distinto orden sin perjudicar el análisis.

Si bien todos son importantes, cada uno tiene su relevancia particular. El P.O es el más importante de los factores ya que  únicamente cuando  se tiene claro a quién va dirigido el producto, los demás factores entran a tallar. Luego los dos más importantes son Simbología e Intencionalidad que siempre van unidos. Conocimiento, es necesario para poder armar de manera objetiva y precisa el proceso de traducción.

Problemas en la traducción: Los nombres propios II


Primero hay  que clasificar al nombre propio, y describirlo detalladamente. Su clasificación es extremadamente simple, son seis clases:

  • Antropónimos: Aquellos nombres que nombran personas u objetos.
  • Topónimos: Aquellos que nombran espacios geográficos
  • Hidrónimos: aquellos que nombran masas de agua
  • Zoónimos: aquellos que nombras animales
  • Teónimos: nombran seres fantásticos
  • Fitónimo: nombras plantas o árboles

Ahora bien, para el traductor aparte de estas tres clases también tenemos nuestras clasificaciones. Según Nord estos serian:

  • Nombres Explícitos: aquellos que el autor menciona de manera explícita que por lo tanto generalmente son de conocimiento general.  (Poner un ejemplo)

Estos nombres son de carácter no descriptivo, mas pueden llegar a ser informativos (dependerá del contexto).

  • Nombres Implícitos: nombres que por lo general son de conocimiento restringido (tal vez que solo el autor o un grupo pequeño de público pueda llegar a captar toda su intencionalidad. (poner un ejemplo)

Estos nombres son de carácter no descriptivo, mas pueden llegar a ser informativos (dependerá del contexto).

  • Nombres Ficticios: nombres inventando para la obra (sea en literatura, comics, juegos de video, etc.), estos nombres pueden tener un carácter descriptivo (dependiendo si hay o no caractonimia), y, generalmente, también un carácter informativo.

Los nombres ficticios están relacionados generalmente con la literatura de ficción, los comics , la radio y otros medios audiovisuales.

En esta clasificación están incluidas, dentro de cada una, las clases de nombres propios. Es decir Tanto los explícitos, los implícitos como los ficticios tienen antropónimos, topónimos e hidrónimos, etc.

Problemas en la traducción: Los nombres propios


Introducción

Los nombres por sí solos son un conjunto de sílabas que sirven para nombrar a alguien o algo, si se le ve desde esa óptica fría, no tendrían más valor que un calzoncillo con hueco; pero los nombres son algo más que palabras, los nombres tienen una magia especial cuando se juntan con el ser. El ser humano se independiza del colectivo por su nombre, el nombre es parte de sí, y lo convierte en un ser único, en alguien especial. Y por eso mismo motivo el ser humano le pone nombres a los animales o a los objetos, porque quiere que sean tan únicos como él.

Y a pesar de esto los nombres es uno de los aspectos menos estudiados en la traducción y por ese mismo hecho muchas veces se traducen o cambian en algunas obras sin ton ni son. ¿Pero en qué se diferencia traducir un nombre de cambiarlo? En que en la traducción se intenta conservar el símbolo del nombre, pero con los cambios se usa el camino más rápido y simplemente se transpone un nombre nuevo sin relación con el original.

¿Y qué es el símbolo del nombre? Ese símbolo es lo que representa el nombre, no es lo mismo, por ejemplo, llamar a un perro pequinés “Chiquito” que llamarlo “Devorador”, lo que representa esos nombres son dos cosas diferentes, los símbolos son diferentes. Y con los nombres humanos pasa lo mismo, ríos de libros acerca de los nombres se ven cerca a los futuros padres que entienden –al menos inconscientemente- la importancia del nombre. Muchas veces los nombres se dan en honor al padre o al abuelo de uno de los futuros padres y eso es lo que simboliza la esperanza de que esa persona sea parecida al portador original del nombre.

¿Nos gustaría que nos cambiaran de nombre cuando llegásemos a otro país? Si alguien se va a Estado Unidos y se llama Pedro, ¿le gustaría que le llamarán Peter o, en el peor de los casos, Stone[1]? Dudo que a muchos les guste este cambio –a menos que tengan un alto grado de alienación-  así que ¿por qué algunos traductores lo hacen?

Es porque muchos traductores no le dan la debida importancia. Por este motivo en este trabajo deseo exponer una teoría preliminar acerca de la traducción, y evitar en lo posible el simple cambio de nombres, y de esta manera reivindicarlos.

Y por este motivo en este trabajo se van a explicar las tres acciones que un traductor puede elegir al momento de elegir el nombre adecuado y, además, los 6 factores fundamentales que se pueden utilizar para una mejor elección y de esta manera no cometer los errores  que mucho traductores han cometido en el momento de “bautizar” a los personajes en series de televisión, historietas, mangas e incluso libros, todos esos texto donde muchas veces el nombre es fundamental.


[1] Pedro viene del latín Petrus (piedra).

A partir de mañana


Es curioso como son las cosas de la vida, hace mucho mucho tiempo tenía una idea de una tesis de licenciatura. Todo empezó recordar un anime que me impactó y de ahí empezó una duda y surgió una idea. Luego comencé a escribir, analizando diferentes situaciones y llegando a ideas que para alguien casi recién ingresado a la universidad, era una genialidad. Por mucho tiempo escribí este ¿artículo? ¿ensayo? sinceramente, aún a pesar de los años no sé muy bien qué es, sin embargo seguía siendo la niña de mis ojos. Al empezar la tesis, luego de haber avanzado mucho más con mis escrito que ya era en ese momento un proyecto de investigación, la cruda realidad llegó a mí de manera terrible, como alguien que espera un vaso de Coca Cola y en vez de eso le dan Pepsi y para colmo light, horrible. Tuve que cambiar mi tesis, pues mis asesores no consideraban a la niña de mis ojos como apta para ser una tesis, así que tuve que ser buen robot y cambiar mi tesis a lo que la mayoría hace en el mundo de la traducción, al menos en mi universidad. Triste fin para algo que anhelé por mucho tiempo ¿no?

Sin embargo, ¡tengo un blog! ¡Tengo un fucking blog! ¿Por qué no mostrar mis ideas para que otros, sean traductores o no, lo lean? Mi idea no será digna de una tesis, pero al menos es digna de ser leída y entendida. Seguramente en algún momento modificaré mi trabajo para que sea una verdadera tesis aún si no la publico en universidad alguna, sinceramente, es lo que menos me importa, lo único que quiero es que la niña de mis ojos sea también la niña (o al menos la hijastra adorada) de otros. Por ese motivo comenzaré a publicar por partes (lo haría de un solo golpe, pero desgraciadamente hay un límite de palabras en el blog) la versión que escribí hace mucho tiempo, con ideas propias que si encontré a algún autor de prestigio que también hablara del tema es porque supongo que los genios piensan igual o algo así. En fin, empezaré a publicarlo de a pocos (me imagino que en máximo 4 posteos muere el payaso) para poder compartir e texto original que escribí en lo que se siente como una galaxia muy, muy lejana. Sin embargo, por ahora… ¡tendré que buscar el archivo! Sé que esta en algún lugar de mi pobre laptop, así que no me demoraré mucho en encontrarla, por tanto desde mañana empezaré a publicarla. No será poesía, pero para mí, a pesar del tiempo que ha pasado, sigue siendo mi primera obra de arte.